Ganesha — el Eliminador de Obstáculos, el Señor de los Nuevos Comienzos

Ganesha — el Eliminador de Obstáculos, el Señor de los Nuevos Comienzos

Acudo a Ganesha cuando siento que el mundo entero está en mi contra.

No como último recurso. Sino como primer instinto. Porque he aprendido —a través de años de luchas que no elegí y que no siempre pude explicar— que hay momentos en los que tu propia fuerza simplemente no es suficiente. Cuando la oposición es demasiado grande, demasiado implacable, demasiado organizada. Cuando te sientes completamente solo y el camino a seguir ha desaparecido por completo.

Esos son los momentos para los que Ganesha fue creado.

Quién es Ganesha

En la tradición hindú, Ganesha es el primero entre todos los dioses, aquel a quien se debe invocar antes que a cualquier otra deidad, antes de cualquier empresa importante. Antes de un viaje. Antes de un proyecto creativo. Antes de una decisión que cambiará las cosas. Él es el Señor de los Nuevos Comienzos y el Removedor de Obstáculos, no solo los obstáculos externos, sino también los internos. El miedo. La duda. La parálisis que surge cuando la oposición se siente total.

Su cabeza de elefante representa la sabiduría, esa que ve con claridad, que no se deja engañar por las apariencias, que comprende lo que es real y lo que es construido. Sus grandes orejas significan que escucha cada oración, por muy bajo que se hable. Su colmillo roto es un símbolo de sacrificio: él mismo lo rompió para escribir el Mahabharata, porque algunas cosas valen el costo de lo que renuncias para crearlas.

Es el patrón de las artes, del intelecto, de las nuevas empresas. Trae buena fortuna. Protege contra el mal. Y despeja el camino, no haciendo el viaje fácil, sino eliminando lo que te impide comenzarlo.

Lo que irradia

Lo pinté yo mismo. Necesitaba entenderlo a través de mis manos, no solo de mis ojos, sentarme con él durante horas, estudiar la forma en que se sostiene, la calma en su rostro, el peso de lo que lleva y la ligereza con la que parece llevarlo.

Él irradia algo. Una cualidad específica de él: arraigado, cálido, antiguo, certero. Cuando estás en su presencia, algo dentro de ti se asienta. No porque el problema haya desaparecido. Sino porque recuerdas que los problemas ya se han superado antes. Que los caminos ya se han despejado antes. Que has superado cosas que estabas seguro de que te aniquilarían.

Le di la pintura a mi madre. Porque esa cualidad no es algo que guardas para ti. Se la pasas a las personas que amas. Les das la fuerza que encontraste cuando más la necesitabas.

Tomar prestada su fuerza

Rezar con Ganesha no se trata de pedir milagros. Se trata de pedir prestado. Cuando no te queda nada, cuando el agotamiento es total y la oposición se siente permanente, te sientas con él y tomas lo que te ofrece. Su paciencia. Su poder. Su absoluta negativa a aceptar que el obstáculo es el final del camino.

Lo pides prestado. Lo usas para pasar el día. Y luego vuelves y lo pides prestado de nuevo.

Esa ha sido esta práctica para mí. No una filosofía. Una herramienta de supervivencia.

La vela

Esta vela de soja vertida a mano con aroma a Sal Marina y Orquídea fue creada para esos momentos. Enciéndela cuando la lucha sea real. Cuando te sientas completamente solo. Cuando necesites pedir prestado algo más grande que tú para salir adelante.

Sal marina para la claridad, limpia, honesta, despojada a lo que es real. Orquídea para la belleza que sobrevive a la dificultad, una flor que crece en condiciones que derrotarían a la mayoría de las cosas.

Enciéndela. Despeja el camino. Empieza.

Por M.V.K.

Escrito por Le Van Kamp Studio Merete Van Kamp

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